Este breve capítulo trata las situaciones que requieren ajustar la manera de manejar en lugar de seguir una regla fija: animales que cruzan repentinamente, condiciones de baja visibilidad como niebla y humo, lluvia e hidroplaneo, y la conducción nocturna.
Los conceptos más evaluados son qué NO hacer cuando un animal se cruza de repente (nunca virar bruscamente hacia el tránsito que viene de frente o fuera de la carretera para evitarlo), las reglas de las luces bajas (cambiar a luces bajas dentro de 500 pies de un vehículo que viene de frente y dentro de 300 pies de un vehículo al que sigue), y usar los faros delanteros —no solo las luces de estacionamiento— en cuanto encienda los limpiaparabrisas o maneje con niebla, humo o lluvia intensa.
Un error común es suponer que las luces altas ayudan en la niebla; en realidad se reflejan de vuelta y reducen aún más la visibilidad. Otro es intentar cruzar un camino inundado en lugar de dar la vuelta: la profundidad y la corriente del agua son imposibles de calcular desde el asiento del conductor.
¿Qué debo hacer si un animal se cruza de repente en la carretera?⌄
Reduzca la velocidad, toque el freno suavemente y toque el claxon si tiene tiempo, pero nunca vire bruscamente hacia el tránsito que viene de frente ni se salga de la carretera para evitar al animal: perder el control causa choques peores que atropellarlo.
¿Cuándo debo cambiar a las luces bajas por la noche?⌄
Dentro de 500 pies de un vehículo que viene de frente y dentro de 300 pies de un vehículo al que sigue, para no encandilar al otro conductor.
¿Por qué no debo manejar a través de un camino inundado?⌄
No se puede calcular con certeza la profundidad ni la corriente del agua, y su vehículo podría apagarse, flotar o ser arrastrado; siempre dé la vuelta y busque otra ruta.